Comunicación Constructiva: Dar Apoyo y Hablar con una Persona que sufre un TCA

Los Trastornos de la Conducta Alimentaria son enfermedades que cada vez más
acechan en nuestra sociedad, sobre todo a los más jóvenes. Aunque puede dar la
sensación de que es una enfermedad superficial, realmente se trata de un conjunto
de creencias irracionales, baja autoestima, traumas de la infancia, etc., por lo que
antes de iniciar una conversación con alguien que vive con un Trastorno de la
Conducta Alimentaria, es crucial informarse sobre qué son estos trastornos.

 

Los TCA no son simplemente una elección o una fase; son condiciones serias de
salud mental que requieren comprensión y sensibilidad, por lo tanto, antes de hablar o dar un juicio, es importante entender y preguntar.

 

A continuación, te dejo unos puntos importantes a tener en cuenta para acompañar,
comprender y ayudar a alguien que está pasando por uno de estos trastornos:

 

1. Aunque pueda parecer un gesto de preocupación, comentar sobre el peso o la
apariencia física de la persona puede ser contraproducente. En su lugar,
enfóquese en cómo se siente la persona, sus emociones y pensamientos.

 

2. Escuchar activamente es una de las formas más poderosas de apoyo es
simplemente escuchar. A menudo, las personas con TCA se sienten
incomprendidas. Ofrecer un oído atento y una mente abierta puede ser
increíblemente reconfortante. Es importante que no intentes rebatir sus
creencias, sino entender cómo se originan estos pensamientos.

 

Ejemplo de Diálogo:
● Incorrecto: «Te ves muy delgado/a, deberías comer más.»
● Correcto: «He notado que has estado pasando por momentos difíciles
últimamente. ¿Quieres hablar de ello? Estoy aquí para escucharte.»

 

3. En lugar de centrarse en el aspecto físico como he mencionado en el anterior
punto, resalta cualidades como la fortaleza, la inteligencia, la bondad o la
creatividad de la persona. Esto ayuda a fortalecer su autoestima y a
recordarles que son valorados por quiénes son, no por su apariencia.

 

4. Pregunte cómo puede apoyarlos. A veces, el apoyo puede ser acompañarlos a
una cita médica o simplemente pasar tiempo juntos haciendo una actividad
que disfruten. No tengas miedo en preguntarle cómo puedes apoyar a esa
persona, quizás no quiere apoyo, pero no desistas, sienten una gran
vulnerabilidad.

 

5. Por último y muy importante, si sientes que la persona podría beneficiarse de
ayuda profesional, sugiérele de manera delicada. Puedes decir algo como: «He
leído sobre algunos profesionales que han ayudado a personas en situaciones
similares a la tuya. Si te interesa, puedo ayudarte a buscar información”.

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